31.1.07

Fernando Sanz, la saga continua

EX JUGADOR DEL MÁLAGA
Francis: «Hay que estar en el vestuario para vivir lo que se está viviendo»
SERGIO CORTÉS/MÁLAGA

Todo Almargen lo apuntaba: «Francis llegará muy lejos». Criado en el fútbol-sala -es primo de los hermanos Arriaza, que han jugado en la élite-, el niño que encandilaba con su visión de juego ha sido reclutado por Rafa Benítez para el Liverpool. Ayer, a las ocho, hizo el mismo viaje que Josemi. Dos horas antes departió con este periódico y se sinceró. Habló de su experiencia en el Málaga y de las dificultades vividas durante su corto periodo en el club, y relató en primera persona hasta qué punto el vestuario trata de superar día a día la difícil situación.

¿Cómo se encuentra de ánimo?Ahora ya estoy bien, pero ha pasado por momentos difíciles. Ha sido todo muy complicado.

¿Qué cuesta más, dejar el Málaga o dejar a la familia?Las dos, sin duda, aunque mi familia me apoya en todo y está conmigo. Todo esto ha sido muy rápido.¿Y qué le puede decir a la afición después de tomar esta decisión?Sobre todo, que estoy muy agradecido. Toda la gente me ha apoyado mucho. De todo lo que supone marcharme lo que más me duele es la afición, porque no voy a poder demostrar mi juego. Quiero que entiendan que se ha presentado esta oportunidad y he debido tomar una decisión.

¿Entiende que los aficionados le critiquen?No, porque creo que cada uno debería ponerse en mi lugar y pensar que habría hecho lo mismo.

Tienen que entender cómo está la situación del club, con problemas en la plantilla, con peleas, con diferencias con el presidente y todo el mundo queriendo salir. Hay que estar dentro del vestuario para vivir lo que se está viviendo estos días.De todos modos, su paso por el Málaga no ha sido un camino de rosas.

Y usted así se lo indicó a los dirigentes del club en la reunión que tuvo el lunes. Llegó a comentarles que se había sentido postergado o ninguneado, y que ni siquiera le habían dado una ayuda para la vivienda.Todo el mundo piensa que mi trayectoria en el Málaga es lo que ha pasado los dos últimos días o semanas, pero he vivido muchos momentos malos. Esa es la verdad. Y cuando pasé por esos momentos y más necesitaba el apoyo del club, nadie me apoyó. Granito a granito hace bastante... Pero reconozco que me da pena por la afición.

Y a todo ello hay que sumar su llegada al Málaga. Aquí no le querían.Sí, así es. A Paco Pineda (ex jugador del Málaga) le costó meterme aquí Dios y ayuda. Cuando estaba en edad cadete no me quisieron. Al año siguiente, cuando tenía ofertas de fuera, vinieron a ficharme. Yo les pedí que esperara, porque mi familia y yo teníamos que analizarlo todo porque tenía que trasladarme desde Almargen a Málaga. Cuando unos días después les dije que sí, el anterior responsable del club me dijo que yo había rechazado su oferta, y no era cierto. ¿Pero si ni siquiera me llamaron para hacer la pretemporada con el Málaga B!

Se le está criticando que haya dejado en la estacada a Fonseca, su asesor, y que no haya contado con él en esta negociación.Ese es el tema más difícil y el que más duele, pero ya lo hablaré con él personalmente. Lo que sí quiero aclarar es que a mí me llamaron del Liverpool y me dijeron que la negociación iba a llevarla Ramón Arasa. Él no es mi representante y tampoco tengo un contrato firmado con él.

¿Hasta qué punto ha influido en la decisión el hecho de que el propio Rafa Benítez hablara con usted?Lo más importante es el proyecto deportivo del Liverpool y el interés que han puesto los dirigentes en mí. Eso ha sido clave para que tomara la decisión.

¿Entiende que no le hicieran contrato cuando empezó a aparecer en el primer equipo?Pues no. Si a mí hace nada me ofrecen un contrato, lo habría aceptado sin pensármelo. El dinero era lo de menos. Me voy al Liverpool sobre todo por su proyecto y por la confianza que han depositado en mí.